Hoy 18 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Igualdad Salarial, jornada proclamada oficialmente por La Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la resolución A/RES/74/142, aprobada en 2019, y que comenzó a conmemorarse en 2020.
Los últimos datos disponibles de la Encuesta Anual de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estadística muestran que, en 2024, el salario medio anual de las mujeres en España fue 26.904,90 euros, mientras que el de los hombres alcanzó los 32.057,55 euros.
Por lo tanto el salario promedio femenino representó el 83,92% del masculino, lo que supone una brecha salarial del 16,08%. El propio INE advierte que esta diferencia debe interpretarse teniendo en cuenta también las variables como el tipo de contrato y jornada, la ocupación o la antigüedad.
La brecha salarial no responde a una única causa, entre los factores que pueden influir encontramos la mayor presencia del trabajo a tiempo parcial, la concentración de mujeres y hombres en determinadas ocupaciones y sectores, la segregación profesional y las diferencias en el acceso a determinados puestos y niveles de responsabilidad.
En definitiva, aunque España se encuentra por debajo de la media europea en cuanto a la brecha salarial por hora, la diferencia salarial anual muestra desigualdades por lo que se precisa adoptar medidas en políticas de igualdad así como lograr una presencia femenina más notable en puestos de responsabilidad.
Cabe resaltar que España ha incorporado en su normativa unos instrumentos para lograr avanzar en la igualdad salarial, son un apoyo para detectar en las organizaciones posibles desigualdades y lograr tomar decisiones para conseguir avanzar en la igualdad salarial y un trato equitativo a todas las personas. Entre los que se encuentran:
- Los planes de igualdad
- Registros retributivos
- Auditorias salariales
- Sistemas de valoración de puestos
A nivel Europeo, la brecha salarial por hora es del 12%, cifra que muestra una ligera reducción respecto a años anteriores (12,7 en 2022), aunque existen diferencias entre países.
La Unión Europea ha avanzado en este campo con la directiva 2023/970 del Parlamento Europeo y del Consejo, conocida como Directiva de Transparencia Salarial. Esta norma busca reforzar el principio de igualdad de retribución entre mujeres y hombres por un trabajo de igual valor, obliga a las empresas a garantizar una mayor transparencia en los salarios, incluyendo la obligación de informar sobre bandas salariales y diferencias retributivas desglosadas por género.
Esta transparencia salarial logrará detectar posibles discriminaciones en el caso de que sucedan y corregir brechas salariales injustificadas, contribuyendo así a la reducción efectiva de la desigualdad salarial.
En contraste, a nivel mundial según la ONU MUJERES la brecha salarial de género se estima en un 20%. Esta brecha global manifiesta desigualdades más notorias especialmente en zonas con menor desarrollo económico.
Con la celebración del Día Internacional de la Igualdad Salarial se busca promover la igualdad de la remuneración por un trabajo de igual valor y avanzar en la adopción de medidas que permitan reducir las desigualdades retributivas.